MUJER

Mujer hermosa
mejillas de luna
tengo temor por lo que siento,
es tormenta en mi pecho
que como llovisna de allego.
Atras han quedado mis odaliscas,
esbirros y secuaces
para contemplarte en soledad.

Mujer delgada
cintura prieta
¿Como no temerme?
si en las noches me embriago de ti
tú cuerpo recorre el mio
y somos mas que amantes.

Mujer alta
piernas esbeltas
no me castigues si huyo,
temo enloquecer por ti,
abandonarme tras tus encantos
enloquecer de locura.

Mujer, mujer
no me canso de ser hombre
amo tus formas
aun mas, quiero ser tu amigo
tus caderas me desbordan,
soy tu amigo,
amo tus humedos labios
que besan lo mio.

Mujer, mi sentimiento es arrebato
no hay palabras que lo narren
¿Como seber los tuyos?
asaltaria tu mente
como un corrupto, de noche
me saciaria de ti
para huir de amanecida,
sentarme en un café,
sosobrarme de lo acontecido.

¡Soy un loco, si soy un loco!
quizás no te ame tanto
pero quiero ahogarme en este desbario
que me asalta de improviso,
sin anunciar se llegada
indefenso me ha tomado
y sentado junto a mi
me a encañonado.

¡Huire, si huire!
y seré herido
sangrare como una parturienta
pero sanare
y dare a luz una amargura.

¡Silencio, piensa en silencio,
para que huir
si en tu pecho ciento calor de madre
y en tu vientre el de mujer,
quedate con migo esta niche
para que no digas que me extrañas,
prometo lo imposible
tenerte como se me es prohivido.

Hoy me dices que me extrañas,
ayer que me amas
¿Y mañana que?
Me encomiendo a Dios
al dios al cual no me inclino,
cualquier dios que habite sus manciones eternas,
porque eternas son las mentes de los hombres,
para que esta noche no me dejes
y mañana tampoco.

¡Dios, oh Dios!
concédeme esta peticion
aunque mi osadia te fustigue
porque se que eres humano
y mis palabras te hieren,
Pero, ademas, se que eres misericordioso
porque misericordioso quieren ser los hombres,
por lo que me consederás esta peticion
para que seamos redimidos.

Quizá eres tú mi dios y mi diablo,
mi condena y mi salvacion
pero no querramos escoger aun
no, esta noche no,
esta noche es de los dos.

Mujer, mujer
a mi Dios he rogado
porque empapado estoy
de tu espuma blanca
que sangra al romper la ola,
que recorre mis costas
espumosa y blanca,
fresca como la noche,
suave como un susurro
y que va diciendo,
solo una vez podré amarte,
solo una vez podré amarte
y esa vez es siempre,
un infinito incontenible,
incomprensible para un corazon torturado
la nada
para quien a probado tus aguas mansas.

¿Para quien son estos versos?!
son para mi, si... para mi
se los escribo a ella
pero son mios.

Aucun commentaire: